En medio de controversias, el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aprobó de manera unánime la creación de la Ley de Sustentabilidad Hídrica, desechando así la anterior Ley de Aguas del Distrito Federal. Esta ley modifica la naturaleza jurídica del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (CDMX), pues le brinda personalidad jurídica así como un patrimonio propio, además de autonomía técnica y de gestión. Diputados de Morena, como Aleida Alavez Ruiz y Beatriz Rojas han mostrado de manera tajante su rechazo a la ley, pues consideraban que las discusiones al respecto se dieron en un proceso viciado y que no se garantizaba el derecho humano al agua. Por su parte, la diputada Wendy González del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, descartó lo anterior y afirmó que la ley garantiza el acceso al agua a toda la población de la CDMX.
“Esta modalidad jurídica que surge de la ineficiencia e ineficacia de la administración pública desconcentrada, de ninguna manera significa la privatización pues la misma ley la prohíbe”, enfatizó.
Señaló que esta ley fue construida mediante mesas de trabajo, foros y a través del parlamento de sustentabilidad hídrica, con la participación de investigadores, académicos y especialistas en el tema, lo que permitirá atender la crisis de agua por la que atraviesa la Ciudad de México. De acuerdo con información de la diputada, cerca de 200,000 personas no cuentan con acceso a la red de agua, mientras que un 15% de la población capitalina recibe el servicio por tandeo y por lo menos un 12% recibe agua de mala calidad en sus viviendas. Detalló que entre 40% y 50% del agua se pierda en fugas, y que solo 27% de las aguas residuales reciban tratamiento; criticó que actualmente la distribución del vital líquido sea una cuestión de privilegios, además que 25% de la población registrada en el Sistema de Aguas de la CDMX no paga el servicio al dotarse de tomas clandestinas. CT