En tanto, el director de operaciones de la coreana, Brian Smith, apuntó que “lo que da miedo es que parece haber mucha conversación en torno a las empresas basadas en importaciones y no se considera que hay una gran cantidad de vehículos producidos aquí por compañías internacionales”.Asumió que las empresas que no son estadunidenses son blanco de ataques de Trump, porque “nada está bien al ensamblar automóviles en Estados Unidos”.
Smith formó parte de los 10 ejecutivos de vehículos que se reunieron con el presidente en la Casa Blanca el mes pasado para discutir asuntos relacionados con el comercio.
Hasta el Departamento de Comercio de Estados Unidos investigó si los carros importados amenazaban la seguridad nacional del país, de ahí la resolución de imponer aranceles de 25 por ciento.
(Con información de El Financiero)
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