“México tiene una ventaja comparativa natural en cuanto a fabricación con mano de obra poco calificada. Reducir la diferencia de costos laborales por unos pocos dólares probablemente no tendrá mucho impacto”, de acuerdo con el documento.Alertó además que imponer restricciones a la inversión automotriz en México no se traducirá en más empleos para estadounidenses, sino en el traslado de estos puestos de trabajo a otros países de bajos salarios y a una acelerada adopción de tecnologías que ahorren mano de obra.
Sin embargo, “si las negociaciones comerciales no reducen el déficit comercial ni devuelven empleos industriales, existe el riesgo de que el gobierno de Trump cumpla sus amenazas e imponga tarifas u otras medidas proteccionistas importantes”, consideró el banco.En general, Merrill Lynch espera que las negociaciones generen períodos de incertidumbre en los mercados, aunque pronosticó que al final darán como resultado un acuerdo actualizado. No obstante, precisó que existe el riesgo de que el proceso de negociación sea suspendido y que Estados Unidos recurra a la imposición de aranceles unilaterales, lo que haría a México “particularmente vulnerable a un choque recesivo”.





