”De ahí el salto que se observó en el primer trimestre de 2015”, en donde se estaba registrando incluso la emisión de facturas y pedimentos falsos de importación, enfatizó el director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), Guillermo Rosales Zárate.Recordó que dentro de las acciones que se pidieron a la autoridad, “fuimos muy claros, tanto AMIA (Asociación Mexicana de la Industria Automotriz) como AMDA, de no quedarnos solamente en que se corrigieran de fondo las lagunas dentro de la regulación que estaban permitiendo estas prácticas fraudulentas, teniendo una merma en fianzas públicas, pero sobre todo fraude al consumidor”. Luego de varios meses de trabajo, se publicaron hace unas semanas las nuevas reglas para un mayor control y seguimiento electrónico para que quienes brinden el servicio de medición de gases contaminantes. Asimismo, hay cambios en los requisitos que deben cumplir las empresa que ofrezcan el historial de los vehículos que se pretenden importar al país y existen mayores controles y registro para las empresas comercializadoras interesadas en vender a importadores mexicanos e intercambiar la información vía electrónica con el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Sin embargo, advirtió que es necesaria la vigilancia constante, toda vez que el mercado de vehículos importados puede ser una actividad económica importante para quienes la llevan a cabo y seguirán intentando burlar la ley y “aquí un foco de atención”.





