Fiat Chrysler Automobile (FCA) sabe que sus marcas Dodge y Chrysler se encuentran en un plan secundario ante Jeep, también del grupo, ya que es una de las más valiosas del mundo y que las primeras dos, solo son significativas para el mercado de Estados Unidos. Esto lo vivió también con Ram, excluida de Dodge en 2009 y que vendía pick-ups, ahora vende camiones que dan suficientes ganancias para FCA. En tanto, el lado premium tiene a las italianas Alfa Romeo y Maserati. Te puede interesar: Producción automotriz creció 3.9% en México: AMIA De esta forma el consorcio automotriz quiere apostar por inversiones en Jeep derivado del gusto de los clientes en su preferencia de consumo a nivel mundial.  Porque Chrysler para los consumidores es una marca que pronto desaparecerá dada su poca referencia de modelos.
Incluso un especialista que sigue a la empresa dijo que con algo de optimismo Chrysler seguiría vivo al menos hasta 2030.
Y derivado de la oferta de solo dos modelos, esta premisa se haría probable; produce y ofrece el 300, un sedán de gama alta, del cual a decir del CEO de FCA, Sergio Marchionne, solo seguirá en el catálogo en su generación actual. Otro modelo que tiene Chrysler es la Pacifica, que pretende innovar como un vehículo híbrido enchufable, en el que destaca la colaboración con Waymo, una empresa desarrolladora de vehículos autónomos perteneciente al conglomerado Alphabet, para transportar personas sin la necesidad de conductor. Estamos hablando de: Fiat Chrysler pone freno de mano a autos compactos hacia el futuro Quien aún tiene vínculo emocional es Dodge, con sus modelos Challenger, un deportivo asequible y algunas SUV bastante potentes, que tienen preferencia en las carteras de los clientes. Entre esas camionetas deportivas utilitarias, la Journey y la Durango encabezan su catálogo, aunadas al sedán de cuatro puertas Charger, que también es potente y asequible.
“El Charger y el Challenger, al menos, continuarán siendo actualizados y mejorados”, apostó Marchionne.
FCA podrá eliminar más fácilmente marcas para ver mejor su futuro, ya que sus concesionarios comercian la mayoría de ellas de la empresa. Además, si el consumidor no encuentra una SUV en Dodge o Chrysler, podrá declinar hacia Jeep y continuar su camino en la preferencia del mercado mundial. Finalmente Marchionne dejará el cargo pronto y lo que decida hacer quedará en la sala de juntas de los directivos, que ya deberán tener un plan para levantar el consorcio de Fiat Chrysler Automobiles. (Con información de Expansión) DHC