La firma automotriz General Motors fue acusada de manipular las emisiones de sus camionetas Chevrolet Silverado y GMC Sierra a través de dispositivos con el fin de superar pruebas contaminantes; lo cual causó que las acciones de la empresa cayeran 2.36% a 32.38 dólares en la Bolsa de Valores de Nueva York. Según información de la agencia de noticias Bloomberg, a la compañía le fue interpuesta una demanda colectiva que involucra 705 mil camionetas de 2011 a 2016 con motor diésel Duramax de General Motors. En este sentido, el bufete de de abogados que lleva el caso por la parte acusadora, Hagens Berman mencionó que en condiciones reales las camionetas emiten de 2 a 5 veces los límites legales de contaminantes, por lo que los afectados afirman que la firma truqueó los motores para aumentar la potencia y la eficiencia de los vehículos. La queja se presentó este día, 25 de mayo de 2017 ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el distrito Este de Michigan. Este caso es parecido al que se vio involucrado Volkswagen, quien admitió en enero pasado su culpabilidad en el fraude de los motores diésel trucados y aceptó pagar una multa de 4.300 millones de dólares a Estados Unidos para cerrar definitivamente el escándalo. Trascendió que la empresa alemana vendió en todo el mundo alrededor de 9.5 millones de vehículos con un programa en el motor que detectaba cuando el automóvil estaba siendo sometido a pruebas y automáticamente reducía las emisiones contaminantes.