El crédito al sector privado mantiene crecimiento de doble dígito al inicio de año.

En enero de 2019 la tasa de crecimiento anual nominal del saldo de la cartera de crédito vigente concedido por la banca comercial al sector privado fue 10.1% (5.5% real). Este crecimiento fue prácticamente igual al del mes anterior (10.0%) y menor al del mismo mes de 2018 (11.8%). La tasa de crecimiento anual nominal promedio de los doce meses que van de febrero de 2018 a enero de 2019 fue 11.4%. Este crecimiento promedio es mayor al registrado en enero de 2019. Por otra parte, la tasa de crecimiento anual nominal de las principales categorías del crédito bancario fue la siguiente: empresas, 11.6% (6.9% real); vivienda, 9.9% (5.3% real); consumo 6.3% (1.8% real). Como resultado de dicho desempeño, la contribución de los componentes del crédito bancario al crecimiento total de 10.1 puntos porcentuales (pp) en enero de 2019 fue la siguiente: el crédito a empresas aportó 6.5 pp; vivienda, 1.8 pp; y consumo, 1.5 pp. Estas cifras indican que el crédito a empresas en enero de 2019 sigue siendo la principal fuente de impulso al crecimiento del crédito al sector privado, lo cual es consecuencia de la sustitución de financiamiento externo e interno no bancario a favor del crédito bancario del país. Por otra parte, la desaceleración que mantiene el crédito al consumo podría estar reflejando un menor dinamismo en la creación de empleo formal, mientras que el mejor desempeño del crédito a vivienda pudiera asociarse principalmente a una relativa mejora en el salario real de los trabajadores. El crecimiento anual nominal de enero del crédito a empresas (11.6%) fue menor a su crecimiento promedio en la segunda mitad de 2018 (14.6%) En enero de 2019 la tasa de crecimiento anual nominal del crédito que la banca comercial le concedió a las empresas fue 11.6% (6.9% real). Este crecimiento fue ligeramente mayor al del mes anterior (11.5%) y menor al del mismo mes de 2018 (14.9%). La tasa de crecimiento promedio anual nominal de 12 meses del crédito a empresas fue de 14.9% (9.6% real), la cual refleja un mayor dinamismo de este tipo de crédito en comparación con el de enero de 2019. El comportamiento de las tasas de crecimiento anuales nominales del crédito a empresas de enero de 2019 por sector de actividad económica fue el siguiente: agropecuario, 15.7%, en tanto que la tasa del mes anterior (MA) fue 11.7%; minería, 19.1% (18.8% MA); electricidad y agua, 1.2% (1.3% MA); construcción, 26.4% (32.1% MA); manufacturas, 17.4% (14.9% MA); y servicios, 5.0% (4.8% MA). Los sectores de actividad económica que son los más importantes receptores del crédito bancario a empresas son: construcción (en enero de 2019 su cartera de crédito representó el 17.6% de la cartera de crédito total a empresas); manufacturas (23.4%); y servicios (49.1%). El crédito de esos tres sectores en conjunto representa el 90.1% de la cartera de crédito total a empresas. Cabe mencionar que el Banco de México (Banxico), además de publicar los datos mensuales del crédito concedido por la banca comercial al sector privado no bancario de enero de 2019 también publicó los datos trimestrales del cierre de 2018 del financiamiento al sector privado del país a través del crédito bancario y de otras fuentes alternativas de origen interno y externo. De acuerdo con estos últimos datos, se tiene que en el cuarto trimestre de 2018 (4T18) la tasa de crecimiento anual nominal del financiamiento total a empresas (que incluye financiamiento bancario y no bancario procedentes de fuentes internas como externas) fue de 1.6%. En esa fecha la tasa de crecimiento anual nominal del financiamiento a empresas por fuente de financiamiento fue la siguiente: bancario (incluye banca comercial más banca de desarrollo), 11.9%; intermediarios financieros no bancarios (IFNB) del país, -3.9%; y financiamiento externo, -5.1%. Las cifras anteriores de Banxico indican que la principal fuente de financiamiento actual de las empresas sigue siendo el crédito bancario, como resultado de la sustitución del financiamiento otorgado a empresas concedido por IFNB del país y por fuentes de financiamiento del extranjero a favor del otorgado por los bancos. El mismo proceso de sustitución de fuentes de financiamiento a empresas se aprecia con mayor claridad si se consideran las tasas de crecimiento promedio anual nominal y real de las diversas categorías de crédito y financiamiento empresarial para 2018. Las tasas de crecimiento anuales promedio de ese año son las siguientes: financiamiento total a empresas (bancario y no bancario de origen interno), 6.9% nominal (1.9% real); bancario,14.2% nominal (8.9% real); IFNB, 3.0% nominal (-1.8% real); financiamiento externo, 2.8% nominal (-1.9%real). Las cifras de las tasas de crecimiento reales indican claramente el proceso de sustitución de fuentes de financiamiento a favor del crédito bancario, pues ante un mínimo crecimiento promedio real anual del financiamiento total a empresas (1.9%), el financiamiento otorgado por la banca aumentó en tanto que el proveniente del resto de fuentes disminuyó. El crecimiento anual nominal del crédito al consumo de enero de 2019 (6.3%) es similar al crecimiento promedio que tuvo en la segunda parte de 2018 (6.4%) En enero de 2019 la tasa de crecimiento anual nominal del saldo de la cartera de crédito al consumo fue 6.3% (1.8% real). Esta tasa de crecimiento fue ligeramente menor a la del mes anterior (6.4%) y también fue menor a la tasa del mismo mes de 2018 (8.3%). Las tasas de crecimiento anual nominal de las principales categorías del crédito al consumo en enero de 2019 fueron las siguientes: automotriz, 13.3% (la tasa del mes inmediato anterior, o MA, fue 13.8%); tarjeta de crédito (TdC), 5.0% (5.7% del MA); nómina, 7.1% (6.0% del MA); créditos personales, 3.5% (4.3% del MA): La contribución al crecimiento de estas categorías al crecimiento nominal anual del crédito total de enero de 2019 fue: TdC contribuyó con 1.9 puntos porcentuales (pp) de los 6.3 pp en que creció el crédito total al consumo; automotriz, 1.7 pp; créditos de nómina, 1.7 pp; y créditos personales, 0.7 pp. El restante 0.3 pp provino del resto de categorías de crédito al consumo. La principal categoría de crédito al consumo es el que se otorga mediante la TdC (el saldo que registró en enero de 2019 representa 37.7% del saldo del crédito total al consumo), el cual está seguido por el crédito de nómina (23.6%), los créditos personales (20.4%), el crédito automotriz (13.7%), y el porcentaje restante (4.6%) proviene de la suma de categorías de bienes muebles y de otros créditos al consumo. La tasa de crecimiento nominal anual del crédito al consumo en enero no es muy diferente a la que se registró en promedio durante la segunda mitad de 2018. Dicha tasa de crecimiento anual nominal a lo largo de 2018 en todos los meses fue de un dígito. En el primer semestre de ese año la tasa de crecimiento promedio anual nominal de esta categoría de crédito fue de 7.9% y para el segundo semestre de 2018 esta tasa bajó a 6.4%. En este sentido, los datos más recientes muestran que continúa la desaceleración en este tipo de financiamiento El menor dinamismo del empleo formal, o del aumento anual del número de trabajadores que están registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), puede explicar parte de la desaceleración del crédito bancario al consumo que se registró en la segunda mitad de 2018. Por ejemplo, en mayo de 2018 se registró el mayor aumento de doce meses en el número total de trabajadores registrados en el IMSS desde enero de 2010. El incremento de mayo de 2018 de trabajadores registrados en el IMSS fue de 860,247 personas en tanto que la tasa de crecimiento anual del número total de trabajadores registrados en ese mes fue de 4.5%. Esta tasa de crecimiento del empleo total IMSS fue un poco mayor a la que tasa promedio de 4.3% del primer semestre de 2018 que esta variable registró. Después de mayo de 2018 el aumento anual en el número de trabajadores registrados en el IMSS ha disminuido gradualmente. En enero de 2019 la tasa de crecimiento anual del número total de trabajadores registrados en el IMSS fue de 3.3%, además de que el número de trabajadores en que éstos aumentaron con respecto a enero de 2018 fue de 641,834 personas. El incremento anual en el número de trabajadores registrados en el IMSS de enero de 2019 fue 25.4% menor al que se registró en mayo de 2018. El dato del empleo del IMSS de enero de 2019 es importante si se tiene en cuenta que un menor aumento en el número de trabajadores formales registrados en ese instituto significa que el incremento anual del tamaño del mercado potencial de quienes pueden calificar como nuevos clientes para obtener un crédito bancario al consumo en enero de 2019 (641,834 personas) fue menor al que se registró en mayo de 2018 (860,247 personas). Estos datos hacen que se pueda pensar, por el lado del empleo, que el dinamismo del crédito al consumo seguirá siendo limitado en el futuro cercano si el aumento en el empleo formal IMSS no se incrementa a tasas y niveles similares a los que éste registró, por ejemplo, en el primer semestre de 2018. Por otro lado, el salario medio real de cotización de los trabajadores registrados en el IMSS empezó a crecer a partir de febrero de 2018. La tasa de crecimiento anual real promedio que éste registró en 2018 fue de 0.8%. Posiblemente el aumento del salario real de 2018 no fue suficiente para evitar que el ritmo de crecimiento del crédito al consumo se desacelerara a lo largo de ese año. En cambio, en enero de 2019 la tasa de crecimiento real anual del salario medio de cotización el IMSS fue mayor a su tasa promedio de 2018 y de 2.5%. En la medida en que el salario real en términos reales siga creciendo como lo hizo en el primer mes de 2019 se tendrá, por el lado del ingreso, un factor que pueda impulsar en el futuro la expansión del crédito al consumo. Desde la segunda mitad de 2018 el crédito a la vivienda aumentó gradualmente su ritmo de crecimiento en línea con la recuperación del salario real En enero de 2019 la tasa de crecimiento anual nominal de la cartera de crédito vigente a la vivienda fue de 9.9% (5.3% real). Esta tasa fue ligeramente mayor a la del mes inmediato anterior (9.7%) y también fue mayor a la tasa de crecimiento del mismo mes de 2018 (8.1%). En el primer semestre de 2018 la tasa de crecimiento promedio anual nominal de esta categoría de crédito fue de 8.3% y en la segunda parte de ese año su dinamismo aumentó de manera gradual para que su promedio en el segundo semestre de 2018 se incrementara a 9.3%. La tasa de crecimiento del crédito a la vivienda de enero de 2019 indica que su dinamismo ha continuado aumentando de manera gradual. Es posible que la gradual recuperación del dinamismo del crédito bancario a la vivienda se deba a la mejora en el salario medio de cotización en términos reales de los trabajadores registrados en el IMSS. Cabe recordar que a lo largo de 2017 el salario medio de cotización de los trabajadores registrados en el IMSS se redujo en términos reales al igual que la tasa de crecimiento del crédito a la vivienda. A partir de febrero de 2018 el salario medio real de los trabajadores registrados en el IMSS empezó su proceso de recuperación al mismo tiempo que la tasa de crecimiento del crédito bancario a la vivienda también empezó a aumentar. Por ejemplo, en enero de 2018 las tasas de crecimiento anual real y nominal del crédito bancario a la vivienda fueron de 2.5% y 8.1%, respectivamente, en tanto que en enero de 2019 estas tasas aumentaron a 5.3% real y a 9.9% nominal. Por su parte, la tasa de crecimiento del salario real promedio de los trabajadores registrados en el IMSS en enero de 2018 fue negativa y de -0.4%. En cambio, a partir de febrero de ese año la tasa de crecimiento del salario real volvió a ser positiva y ésta se incrementó gradualmente, al igual que lo hizo la tasa de crecimiento del crédito a la vivienda. El proceso de crecimiento gradual del salario promedio de cotización en términos reales hizo que en enero de 2019 éste registrara una tasa de crecimiento anual de 2.5%. Por lo anterior, de mantenerse la recuperación del salario de cotización real podría esperarse que en los próximos meses esto impacte favorablemente la demanda de crédito a la vivienda permitiendo que éste crezca a mayor ritmo.