México incierto, EU fuerte A pesar del estilo muy peculiar de Trump y de las graves consecuencias que sus políticas puedan traer consigo en el mediano y largo plazos, está logrando que el Congreso de su país apruebe diversas medidas que en el corto plazo favorecen a EU y, en consecuencia, fortalecen al dólar, aunque dicho efecto no sea el que buscaba en un principio. La semana pasada, el Congreso estadounidense aprobó el Presupuesto 2018 por 4 billones de dólares, es decir cuatro veces el PIB de México, que incluye recursos para el muro fronterizo, pero sobre todo abre la puerta para que se apruebe su reforma fiscal, ya que sólo se requerirán 51 votos en el Senado y los republicanos tienen 52 curules. La reforma fiscal de Trump busca reducir el ISR corporativo al 20% y cobrar un impuesto mínimo a los capitales que repatrien sus grandes empresas en los próximos meses. En el caso de la reducción del ISR, se estima que EU podría dejar de recaudar 6.2 billones de dólares en los próximos 10 años, pero Trump insiste en que ello generará mayor crecimiento económico. Igualmente busca repatriar entre 1 y2 billones de dólares que compañías estadounidenses han ganado en sus filiales en el extranjero, pero que no han ingresado a EU para no pagar altos impuestos. Ahora se buscaría que dichos recursos paguen 10% solamente. Por un lado, menores impuestos a las empresas significa mayores utilidades para repartir en las Bolsas de Valores, lo que ha elevado sus mercados a máximos históricos, a pesar del bajo crecimiento económico registrado. Por otra parte, la repatriación de capitales invertidos en este momento en euros, yenes, reales brasileños o pesos, significa vender esas divisas y comprar dólares, lo que incrementa la demanda a nivel global y lo fortalece. De acuerdo con estudios de diversas corredurías, fuera de EU las empresas e inversionistas estadounidenses tendrían entre 3 y 5 billones de dólares, por lo que si regresan entre 1 y 2 billones de dólares, sería un éxito el programa de repatriación de dinero. Sobre la reforma fiscal cada vez es más probable que sea aprobada, a pesar de que genere un hueco fiscal en las finanzas públicas. Pero Trump y su gabinete son empresarios que saldrían ampliamente beneficiados al pagar menos impuestos, y es un gran argumento electoral el reducirlos rumbo a las elecciones para renovar el Congreso estadounidense en noviembre del 2018. Donald Trump y los republicanos no pueden darse el lujo de perder el control de la Cámara de Senadores y Diputados, ya que entonces Trump estaría a un paso de enfrentar un impeachment, liderado por los demócratas, y los republicanos no podrían avanzar en su agenda, por lo que deben ganar las próximas elecciones. Hasta el momento, Trump ha sido incapaz de reducir el déficit comercial de EU, a lo cual ha contribuido en alguna medida la fortaleza del dólar, ya que disminuye la competitividad de las exportaciones al encarecerlas en sus principales mercados. Subir por decreto el porcentaje de los insumos que usan sus empresas, no tendrá efecto alguno sobre el déficit comercial, e incluso podría ocasionar la pérdida de empleos, ya que otros competidores podrían proveer de los mismos productos a mejor precio al usar otros insumos. La mejor forma de que las empresas no salgan de EU, es creando nuevos productos, cuyos márgenes de ganancia sean altos y les permita pagar altos sueldos en su país. EU crece 2.28% en 3T17 A pesar de que la compra de bienes de consumo cayó en EU en el tercer trimestre del año (3T17), afectado en alguna medida por los huracanes “Harvey” e “Irma”, las inversiones subieron con fuerza y ello permitió que la mayor economía del mundo mantuviera su crecimiento en el 3T17. De acuerdo con las cifras estadounidenses, el crecimiento trimestral fue de 0.74%, muy similar al 0.76% registrado en el 2T17, por lo que al elevarlo a la cuarta potencia —lo que supone el mismo comportamiento para los próximos tres trimestres—, es de 3.00%. Si consideramos una contabilidad como la de México, es decir sumamos los últimos cuatro trimestres, entonces el crecimiento es de 2.26% frente al 2.21% registrado en el 2T17 en términos anuales. El crecimiento de EU no es espectacular y está lejos del que se registraba en el 2014 y 2015, pero sigue siendo positivo. Un dato importante es que su deflactor de precios, es decir el incremento de todos los precios de su economía, se ubicó en 2.2%, ya por encima del 2.0% que tiene como meta la FED, lo que confirmaría que la Reserva Federal subiría su tasa de referencia en diciembre 13, con una probabilidad cercana al 96%, aunque la mantendría sin movimiento este miércoles 1 de noviembre. Un dato importante es que la deuda de EU ya está creciendo menos que su economía al avanzar en 268,000 mdd en lo que va del 2017, para sumar 20.244 billones, y su economía en términos nominales vale 19.49 billones de dólares frente a los 18.906 de finales del 2016. Es decir, hay un valor agregado de casi 600,000 mdd. Todavía su deuda es mayor que el valor de su economía, pero 5.571 billones de dólares están en poder del gobierno, por lo que en circulación entre el público, lo que se conoce como deuda neta, hay14.673 billones de dólares. Poco a poco, sus finanzas mejoran. De momento, la economía de EU sigue avanzando, apoyada en las bajas tasas de interés, que se espera continúen creando muchos empleos, aunque de baja remuneración, por lo que la FED debe ser cautelosa y cuidar que la inflación no se salga de control, que la tasa de desempleo no baje mucho, porque podría tener presiones por el lado de sueldos, y reducir su hoja de balance, así como subir su tasa por si se diera una nueva crisis en el futuro. Relevo en Banxico Se acaba el tiempo y el presidente debe tomar su decisión sobre quién sustituirá al Dr. Agustín Carstens al frente de Banxico, donde la tradición supondría que el sucesor debe ser el Dr. José Antonio Meade, actual secretario de Hacienda, ya que los anteriores gobernadores de Banxico fueron los secretarios de Hacienda en el momento de su elección, tanto Agustín Carstens como Guillermo Ortiz. Entre las muchas ventajas que tendría la designación del Dr. Meade al frente de Banxico es que trataría de no subir la tasa de referencia para afectar lo menos posible al mercado interno, que tanto trabajo le ha costado apoyar a través de préstamos e instrumentos financieros diversos; mientras que si el sucesor de Carstens es algún miembro actual de la Junta de Banxico, muy probablemente llevará a cabo diversos incrementos de la tasa de referencia en el 2018 para frenar la salida de “capitales golondrinos” y tratar de estabilizar al peso. La Comisión de Cambios, que decide cuándo interviene Banxico con dólares en el mercado, está formada por dos integrantes de Banxico y dos de la SHCP, pero el voto de calidad y la decisión final la tiene el secretario de Hacienda. Si el Dr. Meade fuera el gobernador de Banxico, sería muy difícil que el nuevo secretario de Hacienda lo contradijera en cualquier decisión, por lo menos durante la presente administración.