Las cifras del INEGI ¡no cuadran! De manera muy preocupante, las cifras oficiales del INEGI de crecimiento económico simple y sencillamente no cuadran ni con la teoría económica, ni con sus propias cifras de inflación. Hay varias razones por las cuales el INEGI habría decidido maquillarlas, pero cualquiera que sea, es preocupante y reprobable, por decir lo menos, ya que se trata de un organismo independiente, cuya mayor fortaleza es la medición transparente de la economía nacional. Los datos maquillados Como advertimos en ediciones anteriores, cuando se dio a conocer la estimación previa del PIB, la economía nacional no creció en comparación a lo observado en el cuarto trimestre del 2016 (4T16),sino que realmente cayó -3.62% en términos trimestrales, lo que pareciera lógico. Donde las cosas ya no empiezan a tener sentido con la teoría económica es cuando el INEGI nos dice que en términos anuales la economía avanzó 2.76% con relación a lo observado hace un año, y esa tasa anual de crecimiento de 2.76% es la más alta registrada para un trimestre en lo que va del sexenio de Enrique Peña Nieto,salvo el 1T15, muy superior al 2.34% del 4T16 y muy alta frente al 2.04% del 2T16. Es decir, según el INEGI haber aumentado la gasolina —lo que ha llevado a la inflación que el mismo INEGI calcula en 6.17%— y el costo del crédito por parte de Banxico hasta 6.75%, no sólo no ha frenado o desacelerado la economía, sino que ha acelerado su crecimiento hasta niveles no vistos en esta administración. Son tan absurdaslas cifras del INEGI de crecimiento al 1T17, que si ello fuera cierto México podría crecer 3.00% ó 4.00% este año, porque lo que vimos en el 1T17 se acentuará en los meses venideros: mayor inflación,mayor tasa de interés, incertidumbre, generación de empleo menor a la del año pasado, mayores precios de frutas y verduras por efectos climáticos y, mayor precio promedio del petróleo mexicano. Y siguen las discrepancias Según el conteo del INEGI la economía nacional vale a precios de mercado 20.603 billones de pesos al 31 de marzo del 2017, lo que significa un aumento nominal de 10.98% frente a la cifra de 18.565 billones de pesos registrada en el 1T16. La cifra es impactante a primera vista si consideramos que tampoco la habíamos visto este sexenio, y hay que remontarnos al 4T11 para encontrar algo así, pero sobre todo nuevamente significa una fuerte aceleración respecto al crecimiento observado el año pasado, que empezó en 5.58% en el 1T16 y terminó en 8.61%, todo en términos nominales, sin considerar la inflación. En Tendencias hicimos la operación matemática para quitarle al sorprendente 10.98% nominal el crecimiento real reportado de 2.76%, ya que el resto sería inflación, y el resultado no es el 5.35% (que fue la inflación que el mismo INEGI, que calcula ambas cifras —inflación y PIB—, reportó originalmente para el mes de marzo), sino que al medir los precios de toda la economía en su conjunto en el PIB, la inflación habría sido de 7.99 por ciento. Preocupados por lo que está pasando con la información oficial del autónomo INEGI, decidimos revisar la inflación acumulado entre el 2013 y 2017, así como entre 2003 y 2017, y de manera sorprendente, al usar las cifras del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) frente a las cifras del PIB a precios nominales y precios reales base 2008, la diferencia es de 2.00% y la variación sólo se presenta hacia finales del 2016 y principios del 2017. Es decir, el INEGI sólo modificó a la alza las cifras del PIB de los últimos dos trimestres en términos nominales, lo que provoca un aumento en términos reales. Cabe recordar que el INEGI hace sus encuestas a precios constantes y después les quita la inflación y da las estimaciones a precios reales, por lo que si infla la actividad económica, como al parecer sucedió, ello trae repercusiones positivas en la cifra real. El siguiente paso fue usar las cifras del INPC para estimar el PIB real, y ya entonces la estimación arroja que el crecimiento anual no fue de 2.76, sino de apenas 1.15%, muy parecido a cuando se aplicó la reforma fiscal del 2013, que dio un crecimiento de 1.00% en 1T13 y acorde con la teoría económica, que señala que cuando hay un menor ingreso disponible por el aumento del algún bien o servicio, las familias y empresas ajustan su gasto y compran menos de otros productos. ¿Por qué lo hizo? El mandato del INEGI no es el crecimiento económico, mantener la calificación soberana nacional o reducir la inflación, ni mucho menos. Su mandato es dar cifras lo más cercanas a la realidad nacional para que todos los interesados, nacionales y extranjeros, puedan tomar las mejores decisiones de acuerdo a los intereses de cada uno. Por ende, es completamente reprobable lo que el INEGI está haciendo. Si la inflación realmente fuera de 7.99%, como lo acaba de reportar el INEGI en sus cifras de crecimiento real y nominal del PIB, ello obligaría a Banxico a llevar su tasa de referencia a por lomenos 10.00%, lo que dejaría a México al borde de una recesión, ya que los créditos hipotecarios se dispararían por encima de 14.00% y los créditos para PYMES serían superiores al 25%, con una TIIE que superaría el 10.00 por ciento. Cabe recordar que Banxico ya no estima la inflación, sino que es una función del propio INEGI, por lo que al decir que la inflación de los últimos 12 meses, contados hasta el 31 de marzo, es de 7.99%, se está dando un tiro en el pie, ya que había reportado que había sido de 5.35% para ese periodo. ¿Quién gana? Por un lado, las tres calificadoras habían dicho que bajarían la calificación soberana si el crecimiento bajaba o si la relación entre la deuda y el PIB seguía subiendo. Las cifras maquilladas del PIB ahora dicen que México crece al 2.76% anual y que como la economía supera los 20 billones, la deuda pública ya no está por encima del techo del 50% que habían pedido como máximo las calificadoras. El Poder Ejecutivo gana mucho con estas cifras maquilladas. Producto de estas cifras, Bancos y Casas de Bolsa encuestados por Banxico ahora dicen que la economía mexicana podría crecer 2.00% este año y no 1.50% como se estimaba hace un par de meses. El resultado ha sido sorpresivo,sobre todo si consideramos que en el mismo periodo EU creció 2.04% y México 2.76%, lo que muy probablemente incrementará la confianza del consumidor en los próximos meses. Y es que mientras las encuestas privadas del sector industrial servicios señalan que la economía estadounidense crece, la de México está estancada o en etapa recesiva, dependiendo del sector encuestado, con mayores problemas en el sector industrial, pero según el INEGI la economía mexicana crece tanto que incluso rebasa a la estadounidense. A futuro De manera “sospechosista”, por decir lo menos, el INEGI ha modificado recientemente su metodología para calcular ciertas ramas del PIB, y probablemente tratará de decir que el incremento de dos dígitos del PIB nacional es producto de esos cambios que ponderan de mejor forma el consumo de familias y empresas. Habrá que verla opinión de Banxico, que debiera tomar cartas en este muy delicado asunto, porque si la inflación es del 7.99%, al tomar en cuenta todos los precios de la economía y no sólo la muestra de la inflación, entonces deberá subir su tasa de referencia de forma importante en lo que resta del año, aunque ello ponga al país al borde de la recesión, sobre todo porque ahora el INEGI dice que subir la tasa de referencia e inflación beneficia a la economía, según se desprende de sus cifras.