Banxico se atrinchera… A pesar de que la inflación ha mostrado que se está desacelerando, en gran medida por la menor actividad económica, Banxico, de forma sorpresiva, decidió subir la tasa de referencia en 0.25% para llevarla hasta 6.75%, tratando de que durante la negociación del TLC el dólar se mantenga bajo control. Dice Banxico que su objetivo al subir la tasa de referencia es el siguiente: “…con el objeto de evitar contagios al proceso de formación de precios en la economía, anclar las expectativas de inflación y reforzar la contribución de la política monetaria al proceso de convergencia de la inflación a su meta, la Junta de Gobierno ha decidido por unanimidad aumentar el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 25 puntos base, a un nivel de 6.75 por ciento…”. Es decir, el Tipo de Cambio sí está afectando los precios de la economía, y es que a pesar de que en los últimos meses se ha apreciado, en los últimos 12 meses —es decir, comparándolo con abril y mayo del 2016—, el peso ha perdido 7.56% frente al dólar y los importadores estarían reflejando los mayores costos en sus precios finales. Al subir la tasa de interés lo que busca la autoridad monetaria (aunque no lo diga) es que, primero, el diferencial de tasas entre México y EU sea tan grande —actualmente ya es de 6.00%, y en términos de cantidad de intereses que se reciben por invertir en dólares y en pesos puede ser de 10 veces incluso— que entonces los inversionistas globales decidan no sacar su dinero del país cuando escuchen rumores sobre las pláticas de renegociación del TLCAN en los próximos meses, ya que Banxico ha hecho muy atractivo invertir en pesos. El segundo objetivo es que los importadores, usando las coberturas que ofrece Banxico, reflejen cada vez en menor medida los incrementos de costos de sus productos, en un entorno de relativa estabilidad cambiaria, y de esa forma, el rubro de mercancías en la inflación —-que refleja precisamente los precios de productos importados como salud, belleza entre otros— ya no suban por encima del 6.00%, como sí ha estado sucediendo. Banxico dice en otra parte de su Comunicado: “…la inflación general sigue mostrando una trayectoria al alza, alcanzando en abril de 2017 un nivel de 5.82 por ciento, como resultado de los incrementos que se han presentado tanto en la inflación subyacente, como en la no subyacente. En particular, la inflación subyacente, que en abril se situó en 4.72 por ciento, continuó presentando una tendencia al alza como reflejo de la depreciación acumulada de la moneda nacional y de los efectos indirectos derivados de los ajustes en los precios de los energéticos desde principios de año. La inflación no subyacente anual ha continuado creciendo, ubicándose en abril en 9.25 por ciento, como reflejo tanto de los aumentos en los precios de los energéticos, como de incrementos en el último mes en los precios de algunos productos agropecuarios y en las tarifas autorizadas por diferentes instancias de gobierno (en particular de autotransporte)…”. Pero concluye: “… cabe resaltar que a pesar de que la simultaneidad y magnitud de estos choques temporales han afectado la inflación y sus expectativas de corto plazo, la política monetaria que ha implementado el Banco de México ha contribuido a que las expectativas de inflación de mediano y largo plazo se hayan mantenido relativamente estables y que, hasta el momento, no se hayan presentado efectos de segundo orden en el proceso de formación de precios en la economía. En particular, las expectativas de inflación continúan reflejando un aumento temporal en la misma. Así, mientras que las del cierre de 2017 se ajustaron al alza, aquellas de mediano plazo se mantuvieron por debajo de 4.0 por ciento y las de largo plazo en 3.5 por ciento…”. Lo que Banxico quiere decir es que a pesar del incremento en la gasolina y el dólar, el resto de los productos de la economía no han subido de precio en la misma magnitud, y los bancos encuestados siguen pensando que, en efecto, la inflación regresará por debajo de 4.00% hacia finales del 2018. Lo cierto es que sí se han presentado aumentos generalizados por encima de los observados el año pasado en casi todos los rubros, por lo que los trabajadores, en promedio, han pedido aumentos salariales por debajo de 5.00%, pero hay varios estados donde superan el 6.00%, y los pronósticos bancarios están influenciados por la necesidad de la Banca de tener bajas tasas de interés opetivos y poder colocar una mayor cantidad de créditos entre el público. A futuro Banxico estima que durante los próximos meses la inflación general anual continúe viéndose afectada por el incremento en las tarifas de autotransporte y de algunos productos agropecuarios, lo que se añade a los ajustes que se deriven aún de la depreciación acumulada del Tipo de Cambio real, así como del impacto transitorio del incremento en los precios de los energéticos. En su escenario, espera que durante 2017 la inflación se ubique por encima de su meta de 4.00%, muy probablemente cercana a 6.00 por ciento. Sin embargo,Banxico anticipa “…que en los últimos meses de 2017 y durante 2018 la inflación retome una trayectoria convergente al objetivo de 3 por ciento y que alcance dicho nivel al final del horizonte de pronóstico. Ello, tomando en consideración el desvanecimiento de los choques antes mencionados, la reversión que ha registrado el Tipo de Cambio durante los últimos meses, cierta ampliación de la brecha del producto a terreno negativo que se prevé, y los importantes ajustes de política monetaria que se han aplicado desde diciembre de 2015, así como los que se requieran hacia adelante, que continuarán incidiendo sobre el comportamiento de la inflación durante los siguientes trimestres…”. Banxico parece olvidar que a partir del 1 de enero el precio de la gasolina será completamente libre en todo el país, y que según la SHCP, en el momento actual se está dejando de cobrar alrededor de 1.00 pesos por cada litro, es decir que la gasolina no debiera costa 16.50 sino 17.50. Algo que sí reconoce la autoridad es que la actividad económica se va desacelerar aún más, ya que para incidir en la inflación la economía debe bajar su ritmo y ello provoca menor demanda de bienes y servicios y, en consecuencia, menor inflación. Considerando el último punto, lo más preocupante es que la autoridad está avisando que vienen más aumentos a la tasa de referencia. Por un lado, falta ver los reportes de inflación de los próximos meses, que, como bien dice Banxico, serán mayores a los actuales, así como por lomenos 5 aumentos de 0.25% cada uno en la tasa de referencia de EU entre lo que resta del 2017 y 2018. Como advertimos con mucho tiempo, los tiempos de las bajas tasas de interés han llegado a su fin. Es probable que veamos tasas de Cetes cercanas o superiores a 8.00% tan pronto como dentro de un año y que las mismas se mantengan en esos niveles, por lo menos 2 ó 3 años, a pesar de que la tasa de referencia en EU sea de sólo 2.00 por ciento. Una tasa de interés tan alta no es una buena noticia para México, ya que inhibe el crecimiento, la inversión privada y encarece los créditos de manera importante, restando competitividad a la economía nacional. Falta por versi quien sustituye al Dr. Agustín Carstens en Banxico llega con una posición menos dura respecto a la inflación.Aunque lo más importante del nombramiento será que sea una persona con el carácter suficiente para ser contrapeso de cualquier Presidente que sea electo el próximo año en México y que haga lo necesario para buscar la estabilidad de precios.