Reporte Económico Diario México Lo más relevante. Empleo formal y crecimiento económico: un enfoque sectorial Una nueva dinámica después de la gran recesión Ha sido muy favorable el desempeño del empleo formal (trabajadores afiliados al IMSS) 1 en relación al comportamiento de la economía mexicana en su conjunto. Durante los últimos años, particularmente a partir de mediados del año 2012, hemos observado como la tasa de crecimiento del empleo formal ha sido persistentemente superior a la del PIB. Durante el periodo 2012 -2016, la tasa de crecimiento media anual del empleo fue de 4.0% en tanto que la del PIB fue de 2.5%. Esta dinámica es de llamar la atención debido a que en el pasado la relación entre empleo y PIB era menos “elástica”; es decir, el grado de respuesta en la generación de empleos frente a un incremento de la producción de bienes y servicios era mucho menor. Calculando las elasticidades promedio para los periodos previos y posteriores al año 2012 encontramos que efectivamente existe un salto importante en el nivel de la elasticidad que pasa de un nivel de 0.78 en el periodo 2000 -2011 hasta 1.4 en el periodo 2012-2016 (gráfica 1). Cabe notar que para todo el periodo de referencia la elasticidad es muy cercana a la unidad2 . Para poder explicar este mayor poder de generación de empleos formales relativamente nuevo, abordamos dos enfoques complementarios entre sí. El primero, se refiere a considerar las fuentes de generación a partir de una visión sectorial. Para ello, tomamos la desagregación a nueve segmentos económicos que proporciona la información del IMSS (gráfica 2). Esta desagregación en la generación de empleos nos permite ubicar los segmentos económicos en dónde se ubica la mayor capacidad generadora de empleos, así como en dónde se ha incrementado dicha capacidad en años recientes. El segundo enfoque, usa una metodología que distingue tres diferentes fuentes de generación: a) Los empleos generados por el crecimiento económico. Asumimos dos supuestos básicos para todo el periodo en esta etapa: una elasticidad unitaria3 entre la generación de empleos por sector y la dinámica de producción; es decir, los requerimientos de empleo por unidad de PIB permanecen constantes. Resumiendo, calculamos cuál sería la creación de empleos, el nivel de intensidad en el uso de la mano de obra de cada sector frente un crecimiento igual al del agregado del PIB. En consecuencia, las dos variables que definen el avance del empleo en esta fase son el crecimiento del PIB nacional y la intensidad en el uso de la mano de obra de cada sector4 del año 2012. Es decir, bajo el mismo crecimiento productivo de todos los sectores, la única diferencia son los requerimientos unitarios (de 2011) de mano de obra por cada punto porcentual de crecimiento de la producción de cada sector. b) Cambios en el poder de generación a nivel nacional por movimientos en la estructura sectorial del empleo. La estimación basada en los supuestos del punto anterior (mismo crecimiento de la producción sectorial y requerimientos constantes de mano de obra), nos permite estimar el mayor poder de generación de empleos derivado de los cambios en estructura sectorial. Estos cambios se refieren básicamente al hecho de que para un crecimiento del PIB existen múltiples combinaciones de producción sectorial que pueden dar el mismo resultado, en este sentido, el poder de generación de empleos (la elasticidad empleo-PIB) puede por ejemplo incrementarse, si la producción de los sectores que son más intensivos en mano de obra crece más que la de los sectores menos intensivos en mano de obra. En consecuencia, en esta segunda fase de la estimación, eliminamos el supuesto del crecimiento igual para todos los sectores, incorporando el crecimiento del PIB observado para cada sector para el periodo 2012-16, y a la vez seguimos manteniendo constante el nivel de intensidad de la mano de obra de cada sector. Así la diferencia entre la generación de empleos de la primera fase (por crecimiento económico) y esta segunda, nos permite obtener el empleo adicional generado por los cambios en la estructura sectorial. Este rubro ya constituye un elemento que contribuye al aumento/disminución de la elasticidad empleo PIB. c) Estimación del mayor poder de generación (mayor elasticidad empleo PIB o mayor requerimiento de mano de obra por unidad de PIB) debido a factores no estructurales En los dos puntos anteriores ya obtuvimos la generación de empleos debida al “crecimiento” y al “factor estructural” subyacente en el crecimiento diferenciado de los sectores. Ahora, eliminamos el supuesto de requerimientos de empleo por unidad de PIB constantes, de tal suerte que el resultado arroja a la cifra reportada por el IMSS que es la generación total de empleos. El remanente, es decir, la diferencia entre la generación total y la de la suma derivada de los dos elementos anteriores, debe significar el incremento en la elasticidad debido a factores no explicados por el cambio en la estructura sectorial del empleo formal. Resultados La aplicación de la metodología anterior para el periodo de referencia se resume en el cuadro 1. Durante 2012-16 se generaron 3,247,701 empleos. El número de trabajadores afiliados al IMSS pasó de 15,153,643 en 2011 a 18,401,344 en el promedio de 2016. Conforme a cálculos propios basados en la metodología descrita, la mayor generación de empleos se deriva del supuesto de que el empleo crece al mismo ritmo de la economía, es decir, el 61% de los nuevos empleos corresponde a lo que denominamos por generación crecimiento económico; el 11% derivado de cambios en la estructura productiva y el 28% por mayores requerimientos de mano de obra por unidad de producto. Enfoque Sectorial Bajo el supuesto de que el empleo crece a un ritmo igual que la economía Si bien el agregado del sector servicios (comercio, transporte, servicios para empresas y servicios comunales) proporciona el 61% de los dos millones de empleos generados bajo esta clasificación, individualmente la mayor aportación proviene del sector manufacturero con poco más de una cuarta parte de la creación de empleos. Mayor generación por cambio en la estructura sectorial del empleo En general, para el periodo 2012-16 una relación entre nivel de crecimiento económico y la intensidad en el uso de la mano de obra por unidad de PIB (gráfica 5). Esta relación permite un mayor poder de generación de empleos (una elasticidad empleo-PIB) mayor debido a que los sectores que más crecen son los más intensivos en mano de obra. La mayor elasticidad del empleo formal al PIB se traduce para el periodo de referencia en una generación adicional de 1,245 millones de empleos, de los cuales 28% corresponde al efecto del cambio en estructura, es decir, al hecho de que los sectores que más crecen son los que aportaron mayor cantidad de empleos En este rubro los servicios ligados al comercio y para empres. Mayor generación de empleos por un uso más intensivo de la mano de obra El grueso (72%) del mayor poder de generación o de la mayor elasticidad empleo-PIB representó para el lustro pasado una generación adicional de 900 mil empleos. Llama la atención que casi la mitad de estas nuevas plazas se generaron en el sector manufacturero y una tercera parte en la actividad constructora (gráfica 8). Tenemos en consecuencia 180 mil empleos adicionales al año por efecto de mayores necesidades de mano de obra por unidad de PIB. Las causas que generaron este mayor poder de generación de empleos formales pueden variar. Asimismo, cabe notar que el grado de sectorización de los datos del IMSS presenta todavía un alto nivel de agregación (v.g. las manufacturas y la construcción representan casi la mitad de la mano de obra del sector formal), y la metodología usada es sensible a los niveles de agregación. Por ejemplo, las distribuciones entre mayor poder de generación por cambio en estructura y por mayor intensidad en la mano de obra podrían modificarse si se tiene una mayor desagregación de los sectores manufacturero y construcción. Menor informalidad: una posible explicación Una hipótesis bastante plausible que puede explicar el aumento en la intensidad de uso de mano de obra proviene del impacto de la reforma laboral justamente iniciada en el 2012 que implicó un proceso más acentuado de formalización de la mano de obra. Así lo sugieren las tendencias contrapuestas entre el número de trabajadores con acceso a servicios de salud (que es compatible con la estadística del IMSS) y la tasa de informalidad laboral (gráfica 10). En consecuencia, bajo esta hipótesis, el crecimiento de la fuerza laboral en el sector formal muy por encima de producto no implica una pérdida de la productividad a nivel nacional5 , más bien se trata de un reacomodo al interior del mercado laboral donde el sector formal recupera terreno frente al informal a razón promedio de 180 mil empleos anuales más en el IMSS. Conclusiones Analizamos el mayor poder de generación de empleos en el sector formal (trabajadores afiliados al IMSS) para el periodo 2012-2016 diferenciando si es por un efecto de cambios en la estructura sectorial del empleo, o bien, por mayores requerimientos de empleo por unidad de PIB. Si bien concluimos que la mayor parte del incremento en la elasticidad empleo-PIB se debe a mayores requerimientos de mano de obra (en los sectores manufacturero y construcción) más que un cambio en la estructura del empleo, ello no necesariamente implica un deterioro en el nivel de productividad, más bien, las cifras de empleo a nivel nacional sugieren que obedece a un reacomodo al interior del mercado laboral donde el sector formal recupera terreno frente al informal.