Inicia renegociación del TLC • México coquetea con China • Diversificar proveedores, prioridad para México Finalmente el Congreso de EU aprobó a Robert Lighthizer como representante comercial de EU y, en consecuencia, el encargado oficial de negociar los Tratados de Libre Comercio, aunque, tras bambalinas, estarán Wilbur Ross,secretario de Comercio, y probablemente el yerno de Trump, Jared Kushner, esposo de su hija Ivanka Trump. EU no había podido dar inicio a las negociaciones del TLC porque lo primero que debe hacer el Poder Ejecutivo es mandar una carta a su Congreso firmada porsu representante comercial, quien no había sido ratificado por su Congreso, donde explique los alcances de la renegociación propuesta para que el Congreso y el Departamento de Comercio, durante tres meses, se reúnan con los sectores empresariales potencialmente afectados y delineen las estrategias a seguir. Robert Lighthizer deberá preparar la carta en los próximos días y estará enviándola a su Congreso a finales de mayo, para que durante el verano, en junio, julio y agosto,se lleven a cabo las reuniones internas estadounidenses e inicien las negociaciones del TLC en septiembre de este año. México puede tomar dos estrategias diferentes al renegociar con EU. La primera, dilatarlas para que concluyan dentro de un año y la administración de Donald Trump no podría enviar su propuesta al Congreso, que debería discutir y aprobar los nuevos términos del acuerdo en el verano del 2018, cuando son las campañas para las elecciones legislativas de noviembre del 2018. En consecuencia, tendría que discutirse y aprobarse hasta la primavera del 2019. Otra opción es agilizar las negociaciones, con reuniones con las autoridades de EU, como lo ha hecho hasta el momento, y antes de que concluya este año tener un borrador entre los tres países y que se apruebe antes de marzo del 2018, antes de las campañas electorales de EU e incluso antes de la campaña presidencial de México. Para México, en términos comerciales lo mejor sería jugar con los tiempos de los legisladores republicanos para obtener ventajas en ciertos temas, que ningún legislador querrá tocar 6 meses antes de la campaña electoral, donde está en juego su reelección. Pero del otro lado de la moneda, mientras más tiempo pase en las negociaciones, aumenta la incertidumbre, los rumores y la volatilidad cambiaria, lo que puede influir fuertemente en el proceso electoral mexicano del 2018. Robert Lighthizer Lighthizer ha criticado duramente el TLC, al igual queTrump, pero no ha generado un solo empleo, ya que es abogado internacionalista y ha representado a sus clientes ante la OMC e incluso paneles del mismo TLC de América del Norte. Lighthizer fue subdirector de la Representación de Comercio Exterior que ahora dirigirá, pero en la época de Ronald Regan, entre 1983 y1985, cuando se firmaron los acuerdos comerciales del Hotel Plaza, que dieron un gran auge comercial a EU al obligar a Alemania y Japón a apreciar su moneda, lo que depreció al dólar estadounidense y  le otorgó una ventaja competitiva en ese momento. Lighthizer no sólo se opone al TLC, sino también dice estar a favor de imponer sanciones comerciales a China y Canadá, y dice que el libre comercio debería estar sujeto a no convertir a China en una súper potencia, como hasta el mometo lo han hecho las compañías estadounidenses, Al igual queTrump, le preocupa que los Tratados de Libre Comercio eliminen empleos en EU y terminen en China o México, y que EU no sea auto suficiente en términos alimentarios o de producción de armamento. Los temas a negociar Los empresarios estadounidenses entienden muy bien la importancia del TLC, las claras ventajas de la mano de obra barata mexicana y la ventaja competitiva que ello implica al vender sus productos más baratos, tanto en EU como en el resto del mundo. Sin embargo, el TLC es perfectible y se pueden incluir aspectos que antes no estaban contemplados, como ya hemos analizado en ediciones anteriores con mayor profundidad. Reglas de Origen, que se refiere a la cantidad de componentes que debe tener un producto para ser considerado como originario de la zona de libre comercio, y que podría aumentarse tratando de quitarle ese porcentaje a los países asiáticos, con beneficio para América del Norte. Comercio electrónico, que permita a los mexicanos comprar productos que se venden en EU usando su celular y viceversa, mejorando los tiempos de entrega en México y reduciendo los aranceles. Eso abriría un gran mercado al comercio minorista de las tres naciones sise logran menores costos y tiempos de envío. El correo mexicano debe modernizarse de forma urgente. Sector energético, que no fue negociado en la versión original del TLC en 1994 y podría permitir darle prioridad en subastas petroleras o de generación de electricidad a empresas estadounidenses, o bien permitir que empresas mexicanas vendan electricidad a EU. Un impuesto transfronterizo no es negociable, como tampoco un impuesto a las remesas que envían nuestros connacionales, así como pagar la construcción del muro fronterizo. Coqueteo a China y Latinoamérica En lo que parece la mejor estrategia de negociación con EU, México ha iniciado nuevas relaciones con grandes productores agrícolas y se está acercando con China nuevamente. México consume 30 millones de toneladas de maíz cada año: 21 millones son de consumo humano y 9 de consumo animal, es decir, alimento forrajero. Importa los 9 millones de este último,pero también importa alta fructuosa para endulzar los refrescos que se consumen en territorio nacional, cuyas ventas son el principal sustento de una gran cantidad de productores agrícolas estadounidenses que votaron por Trump. Argentina, e incluso Sudáfrica, podrían surtir la demanda nacional de maíz amarillo y la fructuosa podría cambiarse por azúcar nacional. A México no le conviene producir granos en su territorio por la baja productividad del campo en ese producto, ya que no hay planicies como en otros países. México ha preferido de manera correcta producir frutas y hortalizas, que son mucho más rentables, lo que ha permitido que tenga exportaciones agropecuarias que suben mes con mes y ya superan los 12,000 mdd anuales. Trump debe entender que si México deja de comprar maíz amarillo a EU en represalia por alguna cláusula del nuevo TLC, su popularidad caerá severamente entre sus más fieles seguidores, que habrán entendido en sus bolsillos que no fue buena idea renegociar el TLC. En el caso de China, la situación es muy diferente, porque México tiene un déficit muy importante con la segunda mayor economía del mundo, y aunque algunas empresas globales mexicanas han incursionado en ese mercado con éxito, son garbanzos de a libra. Igualmente no podemos dejar de mencionar la cancelación del Tren Rápido entre la Ciudad de México y Querétaro, que se iba a construir con inversión china; y el Dragon Mart, representación comercial de China en Cancún, cuyo objetivo era usar nuestro país como plataforma comercial para el lanzamiento de sus productos al resto del Caribe y América Latina. China entiende que México canceló de forma intempestiva ambos proyectos en el 2014 siguiendo la recomendación de Barack Obama, que impidió la entrada de China a México al estar negociando el Acuerdo Transpacífico, y ahora China ve con muy buenos ojos la terquedad de Trump para nuevamente entrar a México.