- Las regulaciones salariales. Desde que inició la administración de Trump se ha hablado en Estados Unidos de amplia brecha salarial entre México y su principal socio comercial, lo que da competitividad a México para la entrada de nuevas inversiones pero pone en desventaja a la manufactura estadounidense. La búsqueda de una regulación salarial con el objetivo de elevar salarios en México podría ser visto como una pérdida de competitividad, lo que podría restar trabajos y disminuir las expectativas de inversión.
- El intento de Estados Unidos de eliminar el Capítulo 19 del TLCAN. Dicho Capítulo permite a los países miembros hacer reclamos a medidas anti-dumping o derechos compensatorios a través de un panel cuasi judicial. La eliminación del Capítulo 19 removería la capacidad de los países del TLCAN de denunciar medidas proteccionistas o represalias implementadas por algún país miembro. Este puede ser un punto álgido pues Canadá ha mencionado que abandonaría el tratado si se elimina dicho Capítulo, mientras que Estados Unidos también podría ejercer presión para lograr su objetivo.
- Aunque la naturaleza del TLCAN es legislativa y busca regular el comercio alejándose de medidas como cuotas o aranceles, existe la posibilidad de que la administración de Trump reviva su intención de implementar restricciones comerciales si consideran que la renegociación del TLCAN no marcha en su favor. Esto no puede ser ignorado pues rápidamente podría generar incertidumbre entre los participantes del mercado. Cabe recordar que al inicio del año Trump señaló que una solución rápida al déficit comercial de Estados Unidos con México era aplicar aranceles a las importaciones, haciendo a un lado cualquier renegociación del tratado de libre comercio.





