Minutas de Banxico: los miembros parecen cuestionar sus propias proyecciones de 2018 para el PIB y la inflación. Las minutas que se publicaron hoy muestran un gran escepticismo con respecto al crecimiento e incluso al crecimiento potencial del PIB por parte de los miembros de la Junta de Gobierno. Banxico está pronosticando para 2018 un crecimiento del PIB de 2.5% +/- 0.5, similar al utilizado por la SHCP para preparar el presupuesto fiscal. Recientemente, el FMI revisó su pronóstico para el próximo año de 2.0% a 1.9%. Nuestro propio pronóstico para el próximo año se ha mantenido en 1.8%, más en línea, en nuestra opinión, con los argumentos debatidos en las minutas y los mencionados por el FMI en su revisión. Nos sorprendió que al menos un miembro señaló que la actual desaceleración de la demanda agregada se explica en parte por la restricción de la política monetaria. Este miembro también mencionó la incertidumbre relacionada con el TLCAN y los recortes al gasto gubernamental. La mayoría de los miembros afirmaron que la política monetaria actual es responsable de una moderación en el ritmo de la demanda de crédito. Algunos señalaron una desaceleración en el consumo privado y un miembro subrayó el crecimiento negativo de los salarios reales del sector privado como un factor. Todos coincidieron en la desaceleración de la inversión privada debido principalmente a la incertidumbre ante el TLCAN y el proceso electoral que comenzará pronto. En varias ocasiones se notó una gran preocupación con respecto a la fuerte caída de los últimos años de la inversión pública y la consolidación fiscal que dificulta cambiar esta tendencia en el futuro. Uno de los miembros expresó su decepción por el poco impacto en el crecimiento que las reformas estructurales han tenido hasta ahora.Además, hizo hincapié en la baja probabilidad de que tales reformas aumentaran el crecimiento potencial de la economía mexicana. También se mostró preocupado por los fuertes recortes a la inversión pública desde 2009 y su impacto en la capacidad productiva futura de la economía. Más aún, mencionó los efectos negativos en el crecimiento de un fracaso en la negociación del TLCAN y de los problemas de inseguridad. En general, la mayoría estuvo de acuerdo con el deterioro del balance de riesgos para el crecimiento. El hecho de que algunos miembros no estén descartando aumentos adicionales de la tasa de interés, sugiere dudas sobre la convergencia de la inflación al objetivo de 3.0% para fines del próximo año. Actualmente, el consenso de mercado se sitúa en 3.8% igual que el FMI, aunque nosotros hemos argumentado una inflación más alta de 4.25%. Destaca que los mismos argumentos que hemos utilizado para validar nuestro pronóstico se mencionan en las minutas. Las minutas muestran preocupación por los aumentos de los salarios privados actualmente por arriba de 5.0% y por el bajo crecimiento de la productividad. Un miembro destacó que la desaceleración de la inflación doce meses fue más lenta de lo previsto y que más de la mitad de la canasta del INPC registró tasas de crecimiento mensuales anualizadas por encima de 4.0%, mientras que otro miembro señaló que el pico de la inflación doce meses fue más alto que el anticipado. Las minutas fueron escritas antes de la reciente depreciación del peso, que es uno de los riesgos más importantes para la inflación en el futuro. Los argumentos detrás de los riesgos de depreciación fueron las negociaciones del TLCAN, el proceso electoral de 2018 y la política monetaria de la Fed. Sorprendió no ver ninguna mención respecto a la probabilidad de que los recortes de las tasas de impuestos corporativos de Estados Unidos afecten al peso. En resumen: las minutas apuntan a una perspectiva de crecimiento para la economía mexicana no tan positiva, tanto en el corto plazo como en el potencial. Además, los riesgos actuales como el TLCAN, las elecciones y la política monetaria de la Fed, podrían deteriorar aún más las previsiones. Estos mismos riesgos pueden afectar, y ya están afectando, al peso mexicano y a la inflación, cuyo pico fue más alto y la desaceleración más lenta de lo anticipado. En un escenario de bajo crecimiento del PIB y alta inflación, el Banco Central mostró que su principal compromiso es con la inflación y advirtió claramente que el siguiente paso podría ser un alza y que los dos recortes de tasa que se encuentran incorporados en el mercado para el próximo año parecen poco realistas para un miembro.