A un año de Trump Se cumple un año de que Donald Trump ganó las elecciones presidenciales en EU. Lo que al principio parecían bravuconadas, al paso de los meses se están convirtiendo en una difícil realidad para México, y por lo menos durante los próximostres meses seguirá siendo la mayor preocupación para nuestro país. La semana pasada hubo elecciones en EU para gobernador en Virginia y New Jersey, así como para alcalde de la ciudad de Nueva York. Aunque muchos medios de comunicación en México y EU celebraron que el Partido Republicano de Donald Trump no ganó ninguna de esas elecciones, debemos decir que el año pasado Hillary Clinton había ganado en todos esos estados, por lo que los demócratas eran amplios favoritos. En New Jersey incluso la diferencia entre republicanos y demócratas se acortó un poco, pero puede ser debido a mayor abstencionismo. Lo más relevante de la jornada electoral fueron las encuestas entre electores sin partido definido, también llamados independientes,  de los cuales 8% habría cambiado su intención de voto o estaría arrepentido de haber votado por Trump, por lo que en el 2020 se esperaría que esa proporción no vote a favor de la reelección de Donald Trump. Juicio político, lejos A pesar de que se formó una comisión para investigar si realmente Rusia ayudó de alguna forma deliberada a Donald Trump para ganar las elecciones del año pasado, hasta el momento todo hace suponer que personas allegadas a Trump de su círculo más cercano sí habrían tenido contactos con altos funcionarios rusos, y que Trump sí habría recibido ayuda de empresas en internet para difundir noticias falsas sobre Hillary Clinton. Sin embargo, no se ha podido probar que, en efecto, Donald Trump haya tenido alguna reunión directa con funcionarios rusos, y tampoco hay evidencia clara y contundente hasta el momento que demuestre que se coludió con rusos para ganar la presidencia, a pesar de que se sabe que por lo menos 17 empresas de Rusia habrían interferido directamente en las elecciones de EU, con el claro propósito de desprestigiar a Hillary Clinton y favorecer a Donald Trump. Las investigaciones del caso pueden llevar a la cárcel a su hijo DonaldTrump Jr., o incluso a su yerno, Jared Kushner, cuyo imperio inmobiliario familiar está en problemas financieros y recurrió en los últimos dos años a buscar dinero, tanto a Rusia como a China. Pero es importante recordar que como ha declarado públicamente DonaldTrump, como presidente de EU tiene el poder constitucional para perdonar a cualquier estadounidense de cualquier crimen que haya cometido. La situación podría cambiar si en las elecciones al Congreso estadounidense en noviembre del 2018 los demócratas obtienen la mayoría y, en consecuencia, pueden obligar a Trump a dimitir y que su sucesor, Michael Pence, actual vicepresidente, indulte a Trump. De esa forma evitaría el juicio y la cárcel, pero saldría de la Casa Blanca en el 2019. Promesas por cumplir Durante su campaña Donald Trump insistió mucho en que construiría su famoso muro. Primero todos se burlaron de él, pero al cierre de esta edición ya tiene dinero para construirlo, e incluso habría modelos sobre cómo podría quedar finalmente. En Tendencias Económicas volvemos a insistir en que el muro divisorio no frenará la migración de mexicanos hacia EU y mucho menos el tráfico de drogas, que mayormente se hace por aire. Igualmente, Trump habló mucho de la deportación de migrantes mexicanos y concluir con el sueño de millones en el programa DACA. A un año de haber ganado las elecciones, todo hace suponer que, en efecto, concluirá con dicho programa en los próximos meses, y muchos jóvenes mexico americanos deberán decidir entre quedarse y pelear legalmente su estancia, sabiendo que muy probablemente perderán; venir a México, donde muy probablemente no conozcan a nadie; o bien arriesgarse a quedarse de forma ilegal en EU, esperando otra oportunidad en la próxima administración. Tal vez la mayor preocupación para México son las constantes amenazas de Trump de concluir con el TLCAN, al que considera el peor acuerdo comercial que ha firmado EU. Aunque esa opinión podría ser diferente cuando su base política no lo escucha. Cabe decir que Trump se ha distinguido por cambiar de opinión y discurso, dependiendo de la audiencia