Las cuentas no salen… Conforme conocemos más de lo ocurrido en el primer trimestre del 2017 (1T17), las cifras oficiales confirman el estancamiento de la economía nacional, producto del “gasolinazo” y la incertidumbre por el triunfo de Donald Trump. De acuerdo con el reporte de Finanzas y Deuda Pública que emite la SHCP (que mide relativamente bien la salud de la economía nacional), al cierre de abril los ingresos tributarios apenas subieron 0.3% en el primer cuatrimestre del año. Es decir, la recaudación se estancó. Tomamos la cifra del cierre de abril por ser la más reciente que publica la SHCP, así como porque al contar con los cuatro primeros meses, también evita el efecto calendario de Semana Santa. En todo el mundo, conforme crece la economía,los ingresos tributarios también, porque hay más ventas y ello genera mayor cobro de IVA y mayores utilidades, lo que a su vez incrementa el ISR. No se diga la contratación de personal, que genera mayores ventas y mayor pago de ISR,lo que tampoco estamos viendo en el caso de nuestra economía. IMSS vs. SHCP Por segunda semana consecutiva, en Tendencias encontramos serias divergencias en las cifras que manejan las dependencias del Gobierno. La semana pasada fue entre Banxico y la Secretaría de Economía con relación a la estrepitosa caída de las nuevas inversiones extranjeras en México, y esta semana es entre la tasa de nuevos empleos creados en el IMSS, que generan pago de cuotas, y lo que dice la SHCP que crecieron los ingresos propios del IMSS. Según las cifras oficiales del IMSS, la base de trabajadores con prestaciones y, por ende, causantes cautivos, se ha incrementado en los últimos 12 meses, hasta abril, en 783,615 nuevos empleos con prestaciones, lo que implica una tasa de crecimiento anual de 4.30 por ciento. Al respecto, la SHCP señala : “…los ingresos propios del IMSS y el ISSSTE se ubicaron en 113,000 mdp, monto superior en 1.7%en términos reales respecto a los observados en el mismo periodo de 2016, debido a mayores contribuciones al IMSS y productos financieros…”. Una vez más las cifras no concuerdan, porque si las cosas van tan bien en el IMSS y la economía se acelera y no hay huelgas,los ingresos deberían crecer con fuerza. Pero no, los ingresos propios apenas subieron 1.7%, la misma cifra de crecimiento que estimamos la semana pasada en Tendencias usando las cifras originales de crecimiento del INEGI. El gobierno debe dejar atrás el discurso de que la economía crece de forma vigorosa, que incluso se aceleró de 2.04% en el 4T16 a 2.76% en el 1T17, como informó el INEGI hace dos semanas de manera oficial, ya que escarbando un poco en las cifras oficiales los datos no concuerdan. Siguen las cuentas alegres De acuerdo con la SHCP, la deuda neta del sector público federal —es decir, la que incluye a las dependencias gubernamentales como Pemex y CFE, pero no incluye pasivos laborales ni pensiones—, al cierre de abril de 2017 se ubicó en 9 billones 243,900 mdp, mientras que el saldo observado al cierre de 2016 fue de 9 billones 693,200 mdp. Lo que se ha emitido en pesos, o deuda interna neta, del sector público federal suma de 5 billones 722,300 mdp, mientras que la deuda externa neta se ubicó en 184,300 mdd (equivalente a 3 billones 521,600 mdp). Como lo hemos señalado, la actual administración ha endeudado en dólares a Pemex de forma más que importante, y la depreciación cambiaria le ha cobrado una factura importante, ya que pasó de un porcentaje menor al 40% del PIB, a uno cercano al 50% a finales del 2016. El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la medida más amplia de deuda pública, ascendió a 9 billones 302,300 mdp en abril de 2017, mientras que el saldo al cierre de 2016 ascendió a 9 billones 797,400mdp. El componente interno del SHRFSP se ubicó en 5 billones 865,000 mdp, mientras que el externo fue de 179,900 mdd (equivalente a 3 billones 437,300 mdp). La SHCP estima que el SHRFSP como porcentaje del PIB disminuiría de 50.2% al cierre de 2016 a 48.0% al cierre de 2017,ya considerando el entero del remanente de operación de Banxico, que permitió la reducción del monto absoluto de la deuda pública, mientras que las alegres cifras del INEGI al 1T17 al decir que la economía nacional habría crecido 10.98% en términos nominales en los últimos 12 meses, ayudan a bajar del techo del 50% la deuda pública nacional. A futuro Todo hace suponer que el gobierno insiste en su doble discurso por varios motivos. Por un lado, en las elecciones del Estado de México está en juego la entidad que más recursos públicos recibe de la Federación, ya que es la que tiene mayor población.Casi duplica a Ciudad de México y representa más del 10% del padrón electoral nacional. Si el PRI pierde el Estado de México —lo que no sabemos al cierre de esta edición, pero es muy probable por lo cerrado de las encuestas electorales—, podría despedirse de la posibilidad de gobernar nuevamente el país, ya que en la próximo legislatura no tendría mayoría y la oposición podría aprobar una segunda vuelta electoral,sabiendo que el PRI, por sus negativos, nunca podría ganarla. Si pierde el Estado de México, al PRI ya no le quedan grandes estados por gobernar, salvo Jalisco y Oaxaca, ya que ha perdido Veracruz, Nuevo León, Guerrero y estaría por perder Coahuila, por lo que pasaría de ser uno de los grandes partidos de México, a un partido sin grandes recursos, ni muchos puestos por repartir y gobernando estados con poca población y, por ende, menos recursos que administrar. Considerando lo anterior, era necesario dar una buena imagen al electorado nacional, pero también a las calificadoras, que habían amenazado con reducir la calificación soberana si la deuda pública rebasaba el 50% del PIB nacional, lo que finalmente el gobierno ha logrado gracias al excedente de Banxico y a las cifras alegres del INEGI.