Se espera un incremento adicional de al menos 50 pb en la tasa de referencia de Banxico. En la semana Los datos en Estados Unidos se mantienen mixtos de cara a la próxima reunión de política monetaria, donde el mercado anticipa un incremento de 25 pb en los fondos federales. El informe del Beige Book de la Reserva Federal (FED), que recoge los últimos avances económicos en los distritos, corroboró que el crecimiento se mantuvo moderado y que escasearon las presiones inflacionarias en el periodo de abril hasta finales de mayo. Asimismo, el informe laboral de mayo presentó un escenario mixto, aunque se acerca rápidamente al objetivo de pleno empleo. En mayo se crearon 138 mil nuevas nóminas, inferior al estimado del mercado de 180 mil nuevos empleos. Sin embargo, la tasa de desempleo descendió en una décima hasta el 4.3, y la tasa de trabajadores desanimados o que preferirían más horas de trabajo (U6) se redujo de 8.6% a 8.4%. Sin embargo, la tasa de participación laboral se redujo a 62.7% y se mantiene alejado de los niveles pre-crisis. Además, los salarios aumentaron tan solo un 0.2% en el mes y 2.5% a tasa anual. El dato de empleo y la ausencia de presiones inflacionarias complican la próxima decisión de política monetaria de la FED. Las probabilidades de alza implícitas en los futuros de los Fondos Federales se ubican en 88% para la reunión del 13-14 de junio, que contará con rueda de prensa y revisión de expectativas. En México la atención se volcó en los comunicados de Banxico. El Informe Trimestral y las minutas de la última decisión, donde se incrementó la tasa de fondeo de forma inesperada, reconocieron un deterioro del panorama inflacionario. Esto abre la puerta a incrementos adicionales, aunque se aprecia el final del ciclo restrictivo. Al respecto, esperamos un incremento adicional de al menos 50 pb en la tasa de referencia durante el resto del año. Mantenemos la expectativa de que la disipación de los choques temporales a la inflación facilitará su convergencia hacia el objetivo el año que viene. Además, dados los agresivos ajustes realizados con anterioridad, la ampliación del diferencial respecto a los Fondos Federales de EUA y los niveles reales de la tasa, consideramos que el ciclo restrictivo está cercano a su fin y que se dará con independencia de las acciones de la FED. Los indicadores IMEF de mayo mostraron un aumento ante la disminución de la incertidumbre que rodea la futura relación con Estados Unidos. El indicador IMEF manufacturero aumentó 3.1 unidades en mayo, tras tocar mínimos desde la crisis de 2009 en abril. Por otro lado, el indicador no manufacturero aumentó hasta las 52.3 unidades en mayo (abril: 48.7 pts), lo que sugiere un crecimiento del sector en el segundo trimestre. Sin embargo, los primeros datos económicos del trimestre sugieren una desaceleración tras un dinamismo mejor al esperado en el primer trimestre. Esperamos que las decisiones de inversión se vean afectadas mientras se clarifica la posición comercial respecto a Estados Unidos. No obstante, el mejor dinamismo del sector estadounidense seguirá apoyando la continuación de las cadenas productivas en México. En cuanto al sector servicios, esperamos que se mantenga como el principal motor de crecimiento, aunque a un menor ritmo al observado el año pasado. ¿Qué esperar en los próximos días? No habrá datos de notable importancia en la semana previa  la decisión de la Reserva Federal. Sin embargo, existe cierta expectativa de cara a la reunión del Banco Central Europeo el jueves 8. Los miembros del Consejo del BCE han mostrado recientemente una mayor discrepancia respecto a las medidas de estímulo. Los miembros más conservadores, que causalmente representan a las principales economías de norte de Europa, se han mostrado a favor de reducir los programas de estímulos ya que las expectativas de crecimiento e inflación han mejorado. Sin embargo, la fragilidad de la recuperación economía y de las presiones inflacionarias, como se observó en el dato adelantado de mayo, han reafirmado la visión del Presidente de que los estímulos aún son necesarios. Se publicará la inflación de la segunda quincena de mayo donde esperamos un incremento de 0.12% en los precios generales, tras el descenso de (-) 0.34% en la primera quincena. Con esto, la inflación mensual se ubicaría en (-) 0.14% y la subyacente en 0.27%. Los precios se vieron afectados por el subsidio eléctrico en la témpora cálida, aunque las presiones inflacionarias siguen al alza. Recientemente revisamos nuestra expectativa de inflación de 5.8% a 6.3% al cierre de año ante el aumento del efecto traspaso en mercancías y servicios, el incremento rezagado de las tarifas autorizadas en transporte público tras el incremento de las gasolinas de enero y el incremento estacional en precios agropecuarios. Sin embargo, mantenemos la expectativa de que la disipación de varios de estos choques temporales favorezca la convergencia de la inflación hacia el objetivo el próximo año. Por último, esperamos un retroceso de (-) 2.5% a tasa anual del sector industrial en abril. El efecto calendario que favoreció el crecimiento del sector en marzo, presentará el efecto opuesto ante la reducción de días laborales durante la Semana Santa de este año. Pese al efecto calendario, esperamos que persista la crisis del sector minero, agravado por la reducción de la plataforma petrolera, y que la menor inversión pública y privada lastre la construcción. Por otro lado, es probable que el sector manufacturero mantenga un crecimiento débil ante la incertidumbre que rodea el sector ante la renegociación del TLCAN. No obstante, la recuperación del sector homólogo estadounidense apoyará el crecimiento manufacturero nacional, mientras que las cadenas productivas no se vean interrumpidas por decisiones políticas. Consenso en la FED para continuar con la normalización monetaria, mientras que los datos en México sugieren un crecimiento mayor al estimado.