Los primeros días de la nueva administración no han estado exentos de pequeñas crisis y los normales conflictos con otros factores de poder. Por eso, muchos ojos están atentos a lo que sucederá el fin de semana en la Cámara de Diputados, cuando sea aprobado el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019 (PEF2019). Y para no faltar a lo que se está convirtiendo en una tradición, mucha ha sido la controversia generada por el paquete económico propuesto por el Presidente López Obrador con todos sus recortes y reajustes en diversos sectores de la administración pública federal. Lo que la oposición política, económica y social no ha entendido es que la historia la cuentan los vencedores; y 30 millones de mexicanos votaron para que el Presidente López Obrador tuviera mayoría en el Congreso de la Unión. Con esta mayoría, el Presidente puede hacer historia cambiando el nombre de la Secretaría de Desarrollo Social a “Secretaría de Bienestar” con cuantiosos 40% más recursos que en 2018. También puede aumentar en 952% el presupuesto para la Secretaría del Trabajo y Previsión Social; y claro que lo necesitará, pues el Programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” está destinado a dar una “beca” de $3,600 pesos a jóvenes que ni estudian ni trabajan. Pero, para aquellos que piensan mal y pudieran criticar a la Cuarta Transformación por insensible, el Presidente está destinando 400 millones de pesos para la Búsqueda de Personas Desaparecidas. Aunque no queda claro, si también se les dará algún tipo de indemnización con este presupuesto. Muchas tienen que ser las bondades del cuento que durante el primer año de su gobierno deba entregar el Presidente López Obrador a través de su presupuesto, porque a nadie escapan detalles como el recorte de 6% a la máxima casa de estudios. Ni el hueco a las finanzas que dejará el compromiso de pago para la readquisición de los bonos de lo que pudo ser el aeropuerto internacional de la Ciudad de México en Texcoco. Tampoco los 416 millones de pesos destinados para el TP01, también conocido como “avión presidencial” que ya no tenemos. Sin embargo, el nuevo grupo en el poder pronto aprenderá que la conformación del Presupuesto de Egresos de la Federación dice todo de un gobierno. No es sólo asignar más recursos para un programa y quitárselo a otro. El PEF manda señales y cuenta todo sobre cuáles son las prioridades para un Presidente; este, por poner un ejemplo, les dice a los jóvenes que, para construir su futuro, es mejor no estudiar ni trabajar pues el gobierno estará ahí para ayudarlos. El Presidente López Obrador quiere contarnos el cuento de la Cuarta Transformación donde todos son buenos, donde no hay violencia y la corrupción se combate desde arriba; tal vez por eso, asignó poco más de mil millones de pesos extras al presupuesto de comunicación social de la presidencia. Y no podría ser de otra forma, pues se necesitan recursos para seguir con el cuento…