Muchas cosas se han comentado sobre los “cambios”, siempre para bien claro, que vendrán a partir del 1° de diciembre para nuestro país con la llegada oficial, porque de facto ya comenzó, de la llamada cuarta transformación de México. El problema es que la mayoría legislativa de Morena no entiende un par de cosas fundamentales. La primera es que ya son parte del gobierno federal y con ello son corresponsables de lo que ha sucedido en el país desde el 1° de septiembre pasado; y la segunda es que están a poco menos de un mes de suceder al actual titular del Poder Ejecutivo Federal. Esto es importante pues la palabra “Sucesión” significa “Acción de sustituir a alguien en cargo, puesto o función”. Entonces, López Obrador sólo sucederá en el cargo al actual Presidente, pero, con ello también adquiere las responsabilidades que tenía su antecesor y deberá explicar cada una de las consecuencias de sus acciones. Por ello, cómo no pensar en que se trata de una burla quitar la pensión a dos de los seis expresidentes de México, que durante campaña dijeron nos cuestan casi cinco millones de pesos cada uno, cuando, después de una consulta completamente amañada, el país tendrá que pagar más de 100 mil millones de pesos por la cancelación del proyecto del nuevo aeropuerto. Esto lo hizo Morena y no habrá forma que para las elecciones intermedias del 2021 o cuando la oposición por fin se organice y lo reclame, puedan argumentar que “fue porque los anteriores gobiernos lo hicieron mal”. Para el tema de seguridad, tampoco podrán excusarse en que la “guerra” contra el crimen organizado y el narcotráfico la comenzó el Presidente Calderón porque, con el anuncio en próximos días de que el Ejército y Marina seguirán en las calles, aceptan que ellos como titulares de dos de los tres poderes de la Unión, no tienen forma de hacer frente a esa responsabilidad. Y así con cada uno de los temas de salud, educación, comunicaciones, transportes, energía, combate a la pobreza, etc. Áreas donde el poder ejecutivo y legislativo federales son responsables directos de su ejecución. Falta poco tiempo para que Morena, con el poder legislativo y ejecutivo bajo su control, nos enseñen de qué están hechos realmente. Si en verdad quieren que a los mexicanos nos vaya mejor, que nuestro nivel de bienestar aumente y que cada uno tenga el fruto de su esfuerzo, aquí un humilde consejo. Los programas que echen a andar, las reglas que pongan para acceder a los apoyos que da el gobierno federal para el campo y personas en situación de pobreza extrema y los apoyos para pequeños y medianos empresarios tienen que ser concebidos para el largo plazo. No podemos seguir “reconstruyendo” a México cada seis años cuando un grupo de nuevos iluminados quiera hacer algo innovador y traiga la verdad suprema bajo la manga. Para lograr un México estable y con futuro, señores de Morena por favor entiendan, es sólo una sucesión… tenemos una cada seis años.