El choque que viven los Poderes de la Unión es un tema que no debe alarmarnos, por lo pronto, demasiado ya que se trata de la muestra más real de un estado de derecho vivo y vigente. Sí, en un sistema de gobierno diseñado para que nadie tenga el poder absoluto, las diferencias de opinión y visión tendrán como resultado discusiones y debates que en la opinión pública lucirán como un gran pleito en la clase política. Eso es normal y hasta deseado. El problema viene, como ahora, cuando uno de los tres poderes quiere someter a toda costa a algún otro. No quiero decir que los sueldos de los Ministros de la Suprema Corte no sean altos y que esto, en un contexto como el mexicano, no pueda verse como escandaloso y más, cuando sólo en sueldo anual un Ministro recibe $4,743,537 pesos de acuerdo el presupuesto de egresos de la federación para el 2018. Esto quiere decir alrededor de $395 mil pesos al mes y claramente no hay comparación con los $108 mil pesos que ganará mensualmente el Presidente López Obrador en 2019. Repito, el conflicto viene cuando el titular del Poder Ejecutivo Federal quiere con su pluma dictar lo que suceda en el país sin tomar en consideración que es sólo eso, titular de un poder. En nuestra Constitución están perfectamente definidas las facultades que cada uno de los Poderes de la Unión tienen y con ello se asegura que nadie se adjudique competencias que no le corresponden. Efectivamente, con base la fracción IV del artículo 74 de la Constitución, la Cámara de Diputados tiene como facultad exclusiva: “Aprobar anualmente el Presupuesto de Egresos de la Federación, previo examen, discusión y, en su caso, modificación del Proyecto enviado por el Ejecutivo Federal …” Por eso, inquieta que el Presidente de la República diga en conferencia de prensa que “la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación es facultad exclusiva de la Cámara de Diputados…” y con esto, quiera burlar los impedimentos legales que sus planes para reducir los sueldos enfrentan. Si el Presidente López Obrador quiere seguir al pie de la letra lo que dice la Constitución, debe entonces recordar que es él, el titular del Poder Ejecutivo, quien elabora y envía el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación y por ello, debe cuidar que no tenga errores legales que, por su facultad, los Diputados deban enmendar. Y es que nadie en las altas esferas del poder público está poniendo atención o explicándole a la burocracia en general si su sueldo será recortado o si acaso será mejorado para su beneficio; tema que es lo más comentado en las mesas los últimos días y que realmente preocupan a muchos trabajadores. Con ello, se demuestra que este choque es simplemente por poder y control del aparato de gobierno; el Presidente junto con su grupo político en el Congreso de la Unión han comenzado el asalto al Poder Judicial. Este conflicto no dudará mucho tiempo, pues el Presupuesto de Egresos de la Federación deberá ser aprobado antes del día último de diciembre, pero sus efectos podrán sentirse en buena parte del sexenio. Si el Presidente y Morena ganan, tendrán el poder de hacer y deshacer cualquier cosa que se propongan pues seguirán la ruta populista de “el pueblo desea, el Presidente propone, el Congreso dispone y el Judicial legitima”. También, sin quererlo, habrán regresado a los tiempos donde el Presidente era todopoderoso, como cuando gobernó el PRI y que por más de 30 años combatieron desde la oposición; todo esto lo habrán logrado, impresionantemente, en menos de un mes.