México ha adoptado el financiamiento sostenible desde 2017, pero de una manera más estructurada a partir de 2018, con un despliegue cada vez más amplio de productos a disposición del mercado, con un pleno reconocimiento de que los riesgos climáticos adquieren cada vez más relevancia en la economía.

“Nosotros hemos hecho nuestras propias investigaciones. La naturaleza es uno de los siguientes retos para incorporar como factor de riesgo en nuestros análisis”, comentó Fabrizio López Gallo, director general de Estabilidad Financiera de Banxico.

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Al participar en el panel de “Financiamiento sostenible: Riesgos y oportunidades”, dentro de los trabajos de la 89 Convención Bancaria, el funcionario hizo ver que el concepto de sosteniblidad va más allá de una tendencia pasajera o de una necesidad de tipo “reputacional”, ya que México es un país altamente expuesto a fenómenos climatológicos como huracanes, lluvias en exceso, sequías e incendios forestales, entre otros, los cuales tienen impacto en la economía y el desarrollo de los negocios.

En este sentido, Fabrizio López hizo ver que la sostenibilidad constituye un área que adquiere prioridad para la banca y la economía en su conjunto, como un asunto de sobrevivencia.

Ante representantes de la banca y de otras empresas del sector financiero, el funcionario recordó la existencia del Instituto de Mexicanas de Finanzas Sostenibles, en el que participan diversas instituciones, quienes comparten experiencias sobre la adopción de los criterios de sostenibilidad.

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“Era importante establecer un objetivo no regulatorio, sino aprender a incorporar riesgos dentro de la gestión y el análisis y la toma de decisiones de las mismas instituciones financieras”, comentó Fabrizio López.

El funcionario hizo ver que las finanzas sostenibles caminan a “dos velocidades”, ya que por un lado se tienen claramente identificados los riesgos financieros asociados al cambio climático y los desastres naturales, y por otro, los impactos derivados de los gases de efecto invernadero y la necesidad de cambiar hacia energías limpias

De manera que las instituciones financieras debieran tener en mente estas dos visiones a la hora de evaluar riesgos para participar en la economía e interactuar con sus clientes.

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Asimismo, Omar Álvarez Cabrera, director Corporativo de Administración y Finanzas en Servicios Financieros, BanCoppel, refirió que el concepto de finanzas sostenibles no solo debe enfocarse en aspectos de riesgos climáticos o medioambientales, sino que también abarca aspectos sociales.

Hizo ver que el mismo Grupo Coppel ha aplicado el concepto de sosteniblidad para su gestión como entidad económica.

Álvarez Cabrera recordó que Grupo Coppel realizó una operación para ampliar su crédito sindicado, que se contrató originalmente en 2021, y que se extendió por cinco años más, al tiempo que aumentó el monto de financiamiento hasta un total de 51,000 millones de pesos (mdp).

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Dicho financiamiento ha servido para impulsar la electrificación de sus tiendas con energía renovable, la renovación de su flota vehicular para introducir unidades con bajas emisiones contaminantes y también para apoyar a las mujeres a escalar a cargos de mayor responsabilidad. De manera que las mujeres ahora ocupan 40% de los puestos directivos del Grupo.

GC